Un estudio geotécnico es el conjunto de actividades para la obtención de información geológica y geotécnica del terreno. Al efectuarse se determina la presión admisible del terreno necesaria para la redacción de un proyecto de contrucción.

Esto nos sirve para conocer el subsuelo, saber qué bondades y limitaciones posee. Esta investigación es útil para prevenir deterioros en viviendas o terreno, ahorrando así futuras reparaciones posteriores. No es un gasto, sino una inversión de futuro.

Para la planificación del proyecto se necesita disponer de información previa sobre los siguientes puntos:

  • La situación del solar. Saber sus dimensiones y morfología, así como el estado actual de la obra.
  • La edificación del proyecto en cuestión. La altura y existencia de sótanos; el tipo de estructura prevista y profundidad de apoyo en el terreno.
  • El terreno. Conocer su encuadre geológico; suelos, rocas y posibles influencias.
  • Las edificaciones cercanas. La distancia entre la obra y las construcciones adyacentes, conocer la profundidad de sus sótanos y su posible influencia en la obra.

Para la obtención de la información referente al suelo se ejecutan perforaciones o calicatas, a una profundidad precisa que permita llegar a los estratos influyentes en los asientos de la obra, recomendándose realizar una cantidad apreciable para llegar a un juicio correcto.

A su vez, un estudio geotécnico de calidad anticipa posibles problemas de construcción derivados o no con el agua; aguas freáticas, filtraciones o erosiones internas entre otros, para así determinar el volumen y la maquinaria necesaria para la obra.

En Geosphera tenemos una gran experiencia en la elaboración de estudios geotécnicos para vivienda unifamiliar, bloques de viviendas, etc. Un estudio geotécnico de calidad es vital para calcular correctamente y diseñar la cimentación y estabilidad de edificios, evitando cualquier riesgo de la cimentación e identificando problemas en viviendas, derrumbamientos o deslizamientos.